Conocemos el tipo de piel que tenemos. Sabemos si nuestro pelo es liso, rizado, fino o grueso. Incluso aprendemos a identificar si es seco, graso o si necesita más hidratación.
Pero muchas veces olvidamos conocer una parte fundamental: nuestro cuero cabelludo.
No todos los protectores solares son iguales. Hoy existen distintas fórmulas diseñadas para adaptarse a diferentes tipos de piel y necesidades.
Las rutinas de 20 pasos que vemos con frecuencia en redes pueden hacernos pensar que más productos significan una mejor piel. Pero el cuidado de la piel no es acumulación. Es estrategia.
Cuando pensamos en el cuidado de la piel solemos pensar en rutinas, productos y tratamientos. Pero hay un factor igual de importante que muchas veces pasamos por alto: el sueño.
¿Cuántas veces vemos la piel de alguien más , una celebridad, una creadora de contenido, y pensamos que queremos exactamente lo mismo?